"Deben ser indeterministas, cuestionadores del orden existente; deben buscar explicaciones divergentes a las que se dan por aceptadas y ser críticos permanentes con lo que se tiene por cierto" Ávila Fuenmayor

viernes, 29 de octubre de 2010

"El valor de lo invisible"

En la actualidad el fútbol vive inmerso en algunos de sus sectores en una profunda pobreza cognitiva total. Su fundamentación se basa en aspectos condicionales fundamentalmente.

Adaptación y síntesis de "El valor de lo invisible. Fundamentación y propuesta de organización y entrenamiento específico del fútbol" (José Alfonso Morcillo Losa. Oscar P. Cano Moreno. Diego Martínez Penas).

En la actualidad el fútbol vive inmerso en algunos de sus sectores en una profunda pobreza cognitiva total. Su fundamentación se basa en aspectos condicionales fundamentalmente.

Partiendo de aquí los autores nos proponen una serie de pasos para planificar, diseñar y ejecutar su entrenamiento:

1. Análisis de tarea a entrenar (lógica interna).

2. Identificación de la teoría de aprendizaje que más se adapta a la tarea.

3. Elección del estilo de toma de decisiones.

Con esto puede aparecer de forma equivocada el entrenamiento integrado, teniendo en cuenta la condición física como objetivo primordial de una tarea. Los autores aquí muestran como ellos pretenden “unir piezas que no están separadas, que nunca se separaron y que no se pueden separar”. Se ha pasado por tanto de integrar aspectos, a llevarlos a cabo con determinados valores centrados en la atención selectiva. Por tanto todo lo antes integrado realmente es inseparable, y su nexo de unión es el compromiso con el pensamiento colectivo.

Fútbol y estilo de toma de decisiones.

En relación al estilo de toma de decisiones, el entrenador debe progresar ofreciendo a sus jugadores la idea de pensar, de reflexionar, de desarrollar aspectos cognitivos que propongan un “crecimiento entre opciones y nunca entre obligaciones”.

Así podemos dar con características bien diferenciadas entre dos formas básicas de dirección de grupo enfocado hacia la dirección dónde el líder actúa como protagonista exclusivo o como coordinador de voluntades.

Los entrenadores debemos ser los acomodadores del estilo de toma de decisiones a la conducta de los jugadores. Se deben establecer estructuras mentales en función de las estructuras tácticas y teniendo en cuenta las experiencias competitivas, creando nuevas estructuras mentales.

La paradoja del término entrenamiento integrado.

¿Cuándo se habla de entrenamiento integrado, se están refiriendo a integrar o a no desintegrar contenidos o partes de un todo desintegrable?

El futbolista tiende a funcionar como un sistema homogéneo formado por subsistemas independientes que se interrelacionan con un mismo fin. Si trabajamos con la metodología integrada no aprenderemos a jugar al fútbol, sino aprenderemos partes aisladas de éste. Apostar por tanto por teorías constructivas y no asociacionistas.

El todo y las partes.

Las diferentes estructuras o subsistemas de que se compone el deportista son igualmente necesarias para alcanzar el rendimiento. Con el fraccionamiento de las tareas existe poca transferencia al juego real.

Se diferencia entre planteamientos conductistas y cognitivistas, decantándose por el segundo. Éste exige el desarrollo inteligente de elaboración personal que va de la percepción a la conceptualización. Desde ésta perspectiva “el todo es más que la suma de las partes”.

Atendiendo a Seirul-lo (1994) podemos resumir las características del modelo cognitivo en las siguientes:


- Qué sucede en el interior del deportista. Análisis previo de las condiciones del entorno.

- Modificando la organización de los acontecimientos y situaciones del entorno, se estimula al deportista a elaborar nuevos comportamientos producto de la interpretación personal.

- Mejora de la interpretación del sujeto.

- Actitudes motrices aplicadas a situaciones variables.

- Evolución del aprendizaje centrada en la capacidad del deportista para analizar y saber interpretar señales y tomar decisiones.

- Primero deben estar las necesidades del futbolista y la persona.

Se puede hablar de una multiestructura del rendimiento como resultado de la capacidad del rendimiento físico y psíquico de cada uno de los jugadores en la acción conjunta integrada de todo el equipo, y de su capacidad de rendimiento de cooperación, no entendiéndose como una suma sino como una potenciación de los rendimientos individuales.

La preferencia por valernos de modelos de enseñanza cognitivos, nace de análisis de las conductas del jugador en el juego. Más que introducir el balón, hay que evolucionar en el conocimiento del juego, desarrollando las estructuras mentales del jugador, llevándonos esto a un óptimo rendimiento.

Marco Tamarit

domingo, 17 de octubre de 2010

Grandes verdades del fútbol. El entrenador que llevamos dentro.



“El que comete la desdicha de llevar la contraria, es arrinconado, el que cuestiona cualquier ley es declarado oficialmente ignorado público. La única coyuntura que nos estimula a mostrar corporativismo es precisamente cuando aparece en escena la inteligencia de alguien que nos arrima a nuestra ignorancia. La idea es salvaguardad el sistema de fundamentos prefijados que nos hacen sentir una agradable sensación de estabilidad. Naturalmente, y a la mayor brevedad, se intenta desprestigiar a aquel o aquellos que contradicen lo establecido, por más riqueza argumental que conlleve su discruso.” (cit. por Cano, O. 2009)

Desde su origen el fútbol ha estado rodeado de grandes verdades. Verdades que han evolucionando en diferentes vertientes y que han hecho modificar no sólo modelos de juegos sino hasta reglas.

A mí me gustaría hacer un desglose rápido y esquemático de las grandes verdades actuales. Verdades que aparecen en prensa deportiva y son escuchadas en emisoras de radio, en canales de televisión y posteriormente proyectadas hacia el pensamiento que es dialogado en los “corrillos de entrenadores”. Qué grandes esos corrillos. Estas verdades podrían ser:

- La alternativa a falta de poco tiempo y con el marcador en contra es el llamado “pelotazo”. Juego directo. Como si sólo hubiese esa alternativa.

- La defensa siempre debe ser de 4 seres incuestionables y por detrás de la línea de medios. Como si no pudiese defender el equipo al completo y en el campo contrario.

- Siempre tiene que haber un medio de contención o defensivo acompañando al medio creativo. Complementariedad mal entendida.

- El ataque es realizo únicamente por 2 o en casos excepcionales 3 delanteros. ¿Acaso no dicen que el ataque empieza en la portería? ¿El ataque no lo realiza todo el equipo?

- Los famosos cambios de sistema de juego. El sistema no es más que un mero dibujo inicial que encorseta y desfragmenta al equipo sí sólo se queda ahí.

- Para conservar el resultado hay que poblar de defensas la línea defensiva. Es decir para conservar un resultado nos unimos todos en nuestra área pero con más “amigos”. ¿Acaso no se conservará mejor el resultado en el campo contrario?

- Marcajes individuales a jugadores talentosos y virtuosos del equipo rival

Estas y otras muchas son las grandes verdades. Yo expongo un compendio de las que me surgen ahora, un compendio de expresiones estandarizadas, asimiladas y estructuradas que parecen el ABC del fútbol. ABC que para muchos sino dominas, no sabes de fútbol.

En mi forma de pensar, creo firmemente que no hay ABC ante la imprevisibilidad. Creo en un modelo de juego basado en una serie de *principios y subprincipios del juego llevados a cabo por el equipo y propuestos por el entrenador y dónde cualquier forma de jugar es válida y tolerada dentro de su modelo de juego. No creo en los parámetros establecidos y menos en la filosofía de otro entrenador por muy de acuerdo que esté con su metodología a utilizar y la forma de llevar a cabo su juego (si como referente).

Si creo, teniendo en cuenta todo lo que rodea a un equipo, en la personalización de un trabajo, no tomando esto como si tu equipo fuese un objeto personal, sino como si fuese la imagen personal donde proyectas tu propio juego y que es llevado a la cancha.

Quizás todo sean ambigüedades, todo sean complejidades, pero es que el fútbol es complejo, por muy simple que se pueda tomar, el buen fútbol como resultado es complejo y su entramado aún más.


Marco Tamarit

martes, 5 de octubre de 2010

El fútbol... un lugar para ser feliz

Cesar Luis Menotti


Cultura y fútbol




En el apartado cultura y fútbol proponemos una nueva forma de profundizar en el juego zonal.




Marco Tamarit