"Deben ser indeterministas, cuestionadores del orden existente; deben buscar explicaciones divergentes a las que se dan por aceptadas y ser críticos permanentes con lo que se tiene por cierto" Ávila Fuenmayor

martes, 16 de noviembre de 2010

Amplitud ofensiva

Un equipo cuando ataca, debe tratar de “clarear” el juego, debe intentar hacer un “campo grande”, ocupando corredores y dando profundidad y anchura al juego. Frade (2002. cit. por Amieiro, N. en 2007).

Como en la Ilíada de Homero dónde en la disciplina de lucha llamada Pancracio se desarrollaba un enfrentamiento entre dos guerreros con el único objetivo de obtener la victoria fuese como fuese, vivimos hoy en día la competición futbolística. Por aquel entonces no había reglas, ni asaltos, ni límite de tiempo, no había ningún principio a seguir en el ataque al contrario. En la actualidad se da y no de forma ocasional ese tipo de fútbol, sin previsión y orientados de forma pautativa.

Tomando de inicio ésta metáfora y realizando una antítesis a su significado vamos a plantear uno de los aspectos más importantes que nace del juego combinativo y zonal y que caracteriza una clara forma de jugar como es la amplitud ofensiva en ataque organizado.
Ésta amplitud requiere una serie de medios tácticos ofensivos basado en principios tales como:

“Dinamismo estable para localizar espacios de recepción”.
“Predisposición a beneficiar conductas a compañeros”.
“Determinación para desbordar o desistir a favor del pase”
“Reconocimiento constante de la dualidad benefactor/beneficiario”.
“Determinación para crear superioridades numéricas”.
Cano, O. (2009).

Dichos medios tácticos podrían ser entre otros:

- Creación de espacios en zonas contrarias a la influencia del balón.
- Cambios de orientación con el fin de evitar la densidad de jugadores contrarios por la amenaza del balón.
- Ayudas permanentes y desmarques de apoyo que creen situaciones beneficiosas y favorezcan un posterior juego hacia la banda.
- Desdoblamientos por banda dónde se provoquen situaciones de superioridad numérica teniendo aquí especial importancia no sólo el trabajo de laterales y extremos sino también de los medios con apoyos constantes.
- Profundidad ofensiva fomentado un juego vertical en situaciones de ruptura y de superioridad.

La utilización de estos medios regidos por los principios comentados anteriormente nos llevará a situaciones de finalización. Estos medios requieren de un gran sacrificio ofensivo para poderse dar las mencionadas situaciones de finalización gracias a la creación previa de estas.

Tomará por tanto gran relevancia una destacada percepción espacial individual y grupal regida por un sentimiento colectivo de acción en el que ante la imprevisibilidad se actúe de la forma más equilibrada y conjuntada. Actuando así, la respuesta de cada jugador dentro de su faceta y en relación a sus funciones dentro del terreno de juego, será dependiente y a su vez interdependiente formando una cadena de eslabones dónde prime la acción-reacción conjunta.


Marco Tamarit

viernes, 29 de octubre de 2010

"El valor de lo invisible"

En la actualidad el fútbol vive inmerso en algunos de sus sectores en una profunda pobreza cognitiva total. Su fundamentación se basa en aspectos condicionales fundamentalmente.

Adaptación y síntesis de "El valor de lo invisible. Fundamentación y propuesta de organización y entrenamiento específico del fútbol" (José Alfonso Morcillo Losa. Oscar P. Cano Moreno. Diego Martínez Penas).

En la actualidad el fútbol vive inmerso en algunos de sus sectores en una profunda pobreza cognitiva total. Su fundamentación se basa en aspectos condicionales fundamentalmente.

Partiendo de aquí los autores nos proponen una serie de pasos para planificar, diseñar y ejecutar su entrenamiento:

1. Análisis de tarea a entrenar (lógica interna).

2. Identificación de la teoría de aprendizaje que más se adapta a la tarea.

3. Elección del estilo de toma de decisiones.

Con esto puede aparecer de forma equivocada el entrenamiento integrado, teniendo en cuenta la condición física como objetivo primordial de una tarea. Los autores aquí muestran como ellos pretenden “unir piezas que no están separadas, que nunca se separaron y que no se pueden separar”. Se ha pasado por tanto de integrar aspectos, a llevarlos a cabo con determinados valores centrados en la atención selectiva. Por tanto todo lo antes integrado realmente es inseparable, y su nexo de unión es el compromiso con el pensamiento colectivo.

Fútbol y estilo de toma de decisiones.

En relación al estilo de toma de decisiones, el entrenador debe progresar ofreciendo a sus jugadores la idea de pensar, de reflexionar, de desarrollar aspectos cognitivos que propongan un “crecimiento entre opciones y nunca entre obligaciones”.

Así podemos dar con características bien diferenciadas entre dos formas básicas de dirección de grupo enfocado hacia la dirección dónde el líder actúa como protagonista exclusivo o como coordinador de voluntades.

Los entrenadores debemos ser los acomodadores del estilo de toma de decisiones a la conducta de los jugadores. Se deben establecer estructuras mentales en función de las estructuras tácticas y teniendo en cuenta las experiencias competitivas, creando nuevas estructuras mentales.

La paradoja del término entrenamiento integrado.

¿Cuándo se habla de entrenamiento integrado, se están refiriendo a integrar o a no desintegrar contenidos o partes de un todo desintegrable?

El futbolista tiende a funcionar como un sistema homogéneo formado por subsistemas independientes que se interrelacionan con un mismo fin. Si trabajamos con la metodología integrada no aprenderemos a jugar al fútbol, sino aprenderemos partes aisladas de éste. Apostar por tanto por teorías constructivas y no asociacionistas.

El todo y las partes.

Las diferentes estructuras o subsistemas de que se compone el deportista son igualmente necesarias para alcanzar el rendimiento. Con el fraccionamiento de las tareas existe poca transferencia al juego real.

Se diferencia entre planteamientos conductistas y cognitivistas, decantándose por el segundo. Éste exige el desarrollo inteligente de elaboración personal que va de la percepción a la conceptualización. Desde ésta perspectiva “el todo es más que la suma de las partes”.

Atendiendo a Seirul-lo (1994) podemos resumir las características del modelo cognitivo en las siguientes:


- Qué sucede en el interior del deportista. Análisis previo de las condiciones del entorno.

- Modificando la organización de los acontecimientos y situaciones del entorno, se estimula al deportista a elaborar nuevos comportamientos producto de la interpretación personal.

- Mejora de la interpretación del sujeto.

- Actitudes motrices aplicadas a situaciones variables.

- Evolución del aprendizaje centrada en la capacidad del deportista para analizar y saber interpretar señales y tomar decisiones.

- Primero deben estar las necesidades del futbolista y la persona.

Se puede hablar de una multiestructura del rendimiento como resultado de la capacidad del rendimiento físico y psíquico de cada uno de los jugadores en la acción conjunta integrada de todo el equipo, y de su capacidad de rendimiento de cooperación, no entendiéndose como una suma sino como una potenciación de los rendimientos individuales.

La preferencia por valernos de modelos de enseñanza cognitivos, nace de análisis de las conductas del jugador en el juego. Más que introducir el balón, hay que evolucionar en el conocimiento del juego, desarrollando las estructuras mentales del jugador, llevándonos esto a un óptimo rendimiento.

Marco Tamarit